Enero 15th, 2008

Bienvenid@, si es la primera vez que entras en esta pagina, te recomiendo que vayas a la primera entrada para saber donde te has metido
Si no es asi aqui estamos un dia mas despues de que ayer nuestros protagonistas encontrasen una cueva en la que refugiarse y de que Lister regresase con otra de las llaves, cosa nada tranquilizadora para los demas, de manera que veamos que ocurre a continuacion
Adelante:

- No podía irme dejándola allí- se justificó Lister encogiéndose de hombros
- En tal caso creo que será mejor que se la des a Irei- le dijo el Sr. Cieres tenso
- ¿Y si no quiero?- le preguntó Lister retador y tanto Brelas como Fridar se acercaron a Lister
- Creo que todos nos sentiríamos más seguros si la tuviese Irei- asintió su hermano
- Tres contra uno, no me parece muy justo- protestó Lister- deberíais ser más, así no tengo ni para empezar
Irei al escuchar aquello se obligó a pensar. Si no hacía algo acabarían peleándose y aunque en un principio la pelea no fuese muy seria, estaba seguro de que tarde o temprano alguien acabaría herido de gravedad, tal vez muerto ya que aunque en apariencia el grupo estaba compenetrado, no dejaban de ser dos hechiceros que iban en compañía de soldados que habían sido educados para matarlos.
Se obligó a levantarse y se acercó Lister tendiendo la mano que le empezó a temblar levemente
- Dámela- le pidió
- No deberías haberte levantado- replicó Lister volviéndose hacia él
- En cuanto me la des, volveré a tumbarme- le aseguró, de hecho estaba deseando hacerlo
- ¿Esto lo haces por ellos o por mí?- le preguntó Lister
- Por ellos- contestó Irei- ¿Me la vas a dar?
- Está bien- asintió Lister quitándose la llave y poniéndosela al cuello- Parece ser que tienes ya una- le dijo Lister sacando la otra llave
- Me la dio el Sr. Cieres- asintió Irei cogiendo las dos y metiéndolas por debajo de la camisa. Luego volvió a donde estaba la capa de Lister, se envolvió con ella y se tumbó cerrando los ojos. Quería dormirse, perder el conocimiento, lo que fuese si así ese dolor de cabeza desaparecía
- ¿Sabes que le pasa?- le preguntó Brelas a Lister
- ¿Mi amuleto no te dice nada?- le preguntó Lister a su vez mirándolo
- No, mi amuleto no me dice nada
- Algo le está quitando la energía y su cuerpo se resiente. Si no hacemos algo, podría llegar a morir
- ¿Y por qué no haces algo?- le preguntó el Sr. Cieres
- Porque este no es el momento ni el lugar.
- Se supone que estás aquí para asegurarte de que no le pasa nada- le recordó el Sr. Cieres
- No, se supone que estoy aquí para mantenerlo vivo y ahora será mejor que nos vayamos a descansar. Mañana seguiremos aunque haya tormenta
- ¿Y las guardias?- preguntó Fridar
- Bel se encargará de los que nos siguen- contestó Lister
- No me fío de un demonio- replicó Fridar
- Pues entonces quédate de guardia- dijo Lister encogiéndose de hombros mientras se tumbaba al lado de Irei- Yo por mi parte pienso descansar todo lo que pueda

Enero 14th, 2008

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Si no es asi, aqui comenzamos una semana mas con nuestros protagonistas viajando por terreno mas bien peligroso e Irei con su dolor de cabeza en aumento, asi que veamos lo que ocurre a continuacion
Adelante:

Mientras Irei permanecía ajeno a la conversación escuchando tan sólo aquel zumbido que no le permitía oír nada más. Era como si el zumbido creciese o se acercase. Se tapó los oídos con las manos, pero fue inútil, no le sirvió de nada y siguió escuchando aquel sonido que parecía proceder tanto de dentro como de fuera de él, como los tambores
- Suéltalo- escuchó que decía Brelas
- Pero el caballo…- replicó Fridar
- Suéltalo– repitió Brelas y al abrir los ojos Irei vio que detrás de ellos estaba la nube cubriendo el camino y que a pesar de que podía ver el suelo, el último de los caballos estaba cayendo al vacío y si no lo hubiese soltado hubiese caído Fridar también
- Pobre caballito- escuchó que decía la mujer y al mirar vio dentro de la nube una figura difusa
- Vámonos- se obligó a decirle a Brelas ya que mientras la mujer se sentía culpable por la muerte del caballo podían intentar huir
- Ya habéis oído- dijo Brelas dándose la vuelta y empezando a correr
- Yo nunca había visto ningún caballo de verdad, sólo en los libros- escuchó que decía la mujer- y son tan bonitos…
- Olvídate del caballo y síguelos- replicó Wentalf
- No- replicó la mujer como una niña malcriada- No pienso seguirles, yo quiero el caballo
- Tai- la amenazó Wentalf pero de nuevo Irei dejó de escuchar cuando el dolor de cabeza aumentó y fue un alivio cuando comenzó a perder la conciencia

Sintió un golpe y al abrir los ojos vio que estaban en una cueva. Miró a su alrededor desorientado creyendo por un momento que estaba en uno de sus sueños, pero se trataba de una cueva normal. Sintió frío y al mirar a su derecha vio que fuera estaba nevando
- Como no hagamos fuego vamos a morir congelados- dijo Brelas
- Si hacemos fuego los atraeremos- replicó el Sr. Cieres
- Y si no, Irei no sobrevivirá a esta noche, no en su estado
- ¿Qué es lo que ocurre?- preguntó Lister y al volverse todos lo vieron dentro de la cueva
- ¿Cómo has entrado?- preguntó Fridar que estaba al lado de la puerta
- Es una larga historia, ahora contestad
- Nos están siguiendo- explicó Brelas- pero no podemos quedarnos aquí sin encender fuego, no con Irei en este estado. Está así desde media tarde- le explicó Brelas a su hermano mientras este se acercaba- Sospecho que seguramente desde antes pero no nos dimos cuenta hasta que no cayó al suelo. No sabemos lo que es, sólo sabemos que le duele la cabeza
- ¿Y los caballos?- preguntó Lister
- Fuera- contestó Brelas mirándolo sin entender a que venía aquello- los hemos dejado en un lugar protegido de la tormenta de nieve
- Mejor, esta tormenta no es normal- asintió asomándose- Bel, ven aquí ahora mismo- lo llamó y al poco apareció Bel, pero no el caballo
- ¿Qué deseáis amo?- preguntó Bel
- Deshazte de nuestros perseguidores- contestó Lister
- Enseguida- asintió Bel
En cuanto Bel se alejó Lister se dio la vuelta quitándose la capa y envolvió a Irei con ella y luego murmuró un conjuro
- Esto mantendrá su temperatura estable- explicó- los demás tendremos que conformarnos
- No te preocupes por nosotros- le dijo Brelas
- No lo hago- replicó Lister poniéndose en pie y mirando a su alrededor- No es muy grande
- Es la única que hemos encontrado- replicó el Sr. Cieres- ¿Qué has descubierto?
- Que tal y como sospechábamos estuvieron en Zastrik, pero afortunadamente no consiguieron abrir la puerta, aunque cuando yo llegué ya estaban buscando al Sr. Guilaer para arrebatarle la llave
- ¿Han matado al Sr. Guilaer?- le preguntó el Sr. Cieres
- No- contestó Lister- Al menos cuando yo me marche aún estaba vivo. Lo hirieron de gravedad durante el ataque y algunos de sus hombres lo sacaron. Están ocultos en medio del bosque y aunque no sé cuanto aguantarán, sobre todo ahora que los buscan, planean marcharse en cuanto sea posible
- Por lo tanto no tienen la llave- dijo Fridar aliviado
- No, la tiene él- contestó Brelas mirando a su hermano

Enero 11th, 2008

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Si no es asi, aqui estamos un dia mas despues de que ayer nuestros protagonistas prosiguiesen su viaje y a Irei le empezase a doler la cabeza, con lo cual he de admitir que Irei no es un personaje demasiado fuerte fisicamente hablando. Cuando lo escribi no tenia esa sensacion, pero ahora…. En cualquier caso sigamos un poco mas
Adelante:

- ¿Cuánto falta?- preguntó sin poder evitarlo
- Llevaremos recorridas dos terceras partes del camino- contestó el Sr. Cieres volviéndose a medias- ¿por qué?
- Por nada- respondió Irei mientras se preguntaba como iba a hacer para llegar al final, ya que cada vez el dolor de cabeza era más fuerte, hasta tal punto que se estaba volviendo simplemente insoportable
De repente cayó al suelo incapaz de andar más y se sujetó la cabeza. Tenía la sensación de que le iba a estallar
- ¿Estás bien?- le preguntó Fridar que iba justo detrás de él preocupado y el Sr. Cieres se volvió
- ¿Tú crees que si estuviese bien habría caído al suelo?- le preguntó Brelas quitando a Fridar de malas maneras y acercándose a él- ¿Qué te pasa?- le preguntó
- Me duele la cabeza- contestó Irei obligándose a mirarlo
- No tienes buen aspecto- asintió Brelas obligándole a levantarse- pero el estar ahí tirando tampoco te va a ayudar
- Yo lo llevaré- dijo el Sr. Cieres
- No- replicó Brelas- mejor lo llevo yo. Vos id delante y Fridar detrás con los caballos. Después de todo si le ocurre algo a Irei a quien primero matará mi hermano será a mí
- Está bien- asintió el Sr. Cieres cogiendo a Bel y comenzando a avanzar por el camino a buen ritmo mientras Fridar lo cargaba a la espalda de Brelas
Pero Irei era consciente de aquello sólo en parte ya que el dolor de cabeza era tan fuerte que no podía prestar atención a nada más. Además de fondo había comenzando un zumbido que iba aumentando en intensidad y tuvo la sensación de que todos los huesos de su cuerpo vibraban al compás de aquel zumbido, incluso apretó los dientes ya que tenía la desagradable sensación de que se le estaban saliendo, pero aquello sólo sirvió para que el dolor de cabeza aumentase. Por primera vez en su vida deseaba perder la conciencia para escapar de aquel dolor, pero al parecer aún no había llegado el momento
- Esa nube está bajando- dijo Fridar nervioso
- Pues entonces más vale que nos demos prisa- replicó Brelas acelerando el paso- porque esto no me gusta nada ¿Cuánto falta para que acabe este camino?
- Poco- contestó el Sr. Cieres- ¿Es que tu amuleto te dice algo?
- Me dice que sea lo que sea, no es una nube normal y que mejor sería que no nos cruzásemos con ella, seguramente si estuviese aquí mi hermano o si Irei estuviese bien, nos dirían algo más, pero por ahora nos tendremos que conformar con eso
- Eso lo sé yo sin necesidad de amuleto- replicó Fridar molesto
- Si, pero con el amuleto sabemos que es algo más que nervios y que esa nube no nos la manda ningún amigo
- Como si tuviésemos amigos capaces de hacer cosas así- replicó el Sr. Cieres
- Nosotros no, pero ¿y ellos? En cualquier caso será mejor que nos demos prisa y si es necesario salgamos corriendo

Enero 10th, 2008

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Si no es asi, aqui estamos un dia mas despues de que ayer Irei aceptase llevar la llave (no podia ser de otra forma, al menos para mi), despues de lo cual nuestros protagonistas continuan su viaje, de manera que veamos que pasa a continuacion
Adelante:

Continuaron subiendo y cuanto más avanzaban más estrecho era el camino y menor la vegetación hasta que se encontraron andando por un desfiladero
- Esto no me gusta- dijo Fridar nervioso
- A mí tampoco- replicó el Sr. Cieres- pero si alguien nos sigue, nos enteraremos- añadió y al volverse hacia atrás, Irei se dio cuenta de que era cierto, ya que se podía ver una parte considerable del camino que habían recorrido
- Pues por ahora no nos sigue nadie- señaló Brelas que también se había vuelto
- ¿Y te quejas?- le preguntó el Sr. Cieres y Brelas negó con la cabeza
- No me gusta el aspecto de esas nubes- dijo Irei mirando hacia arriba
- A mí tampoco- asintió el Sr. Cieres- será mejor que nos demos prisa y tened cuidado de no resbalar, no quiero tener más muertes sobre mi conciencia
- Lo que ocurrió en Nierad no fue culpa vuestra- le dijo Irei al oírlo
- No, el ataque no fue culpa mía- admitió el Sr. Cieres- pero mi obligación era haber estado allí
- Pensad que esta misión es más importante que vuestros hombres- le dijo Brelas
- Nada es más importante que mis hombres- replicó el Sr. Cieres volviéndose enfadado- nada. Para mí deberían haber sido lo primero
- Entonces es culpa mía que lo dejaseis- intervino Irei- Si no hubieseis venido para ayudarme, hubieseis estado allí con ellos
- No fue culpa tuya- replicó el Sr. Cieres- Fue una decisión que tomé yo por mi cuenta
- ¿Y si hablamos de responsabilidades en un lugar más seguro?- preguntó Fridar que no parecía muy cómodo con las alturas- eso sería algo que os agradecería a todos enormemente
- Fridar tiene razón- asintió el Sr. Cieres volviéndose a poner en marcha- Además, esas nubes están cada vez más cerca
Aceleraron el paso caminando por aquel serpenteante camino mientras las nubes seguían acercándose e Irei tuvo la sensación de que cuanto más cerca estaban aquellas nubes, más le dolía la cabeza.
- A partir de aquí será más seguro ir a pie- dijo el Sr. Cieres bajando del caballo y él lo imitó
Es esos momentos lo que más desearía sería tumbarse y cerrar los ojos rezando porque aquel dolor de cabeza desapareciese de una vez, pero era consciente de que decir lo que le pasaba no le iba a servir de nada ya que hasta que no saliesen de allí, no podrían detenerse. Aquello sólo serviría para que los demás estuviesen pendientes de él y fuesen más lentos. No, no diría nada, prefería una marcha más rápida a cambio de poder descansar antes. Ató a su caballo a la grupa de Bel y luego cogió sus riendas ya que no se fiaba de que Bel fuese detrás de su caballo y caminó junto con los demás, pero aquel camino parecía no tener fin, ¿cuánto tiempo iba a tener que seguir andando?
Sintió el morro de Bel dándole en la mano y aquello le devolvió a la realidad. De manera que se volvió, le dio un par de golpes tranquilizadores y continuó su camino obligándose a prestar atención a lo que le rodeaba ya que tal y como había dicho el Sr. Cieres aquello era aún más estrecho. Tan sólo esperaba que no se estrechase más

Enero 9th, 2008

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Si no es asi, aqui estamos un dia mas mientras Irei sigue discutiendo con los demas la conveniencia de llevar el la llave de Nierad. Y dado que algun dia llegaran a un acuerdo, sigamos un poco mas
Adelante:

- Yo dejé mis deberes en Nierad por acompañarte para saldar una deuda que tenía contigo, y estoy dispuesto a saldarla a pesar de todo, de maneras que o coges la llave o me desharé de ella, con el consiguiente riesgo de que esa cosa la encuentre
- ¿Y por qué no la podéis llevar vos?- le preguntó Irei- Además, esa llave es muy importante, ha pasado de un encargado de Nierad al siguiente durante muchas generaciones, es casi un símbolo
- Lo sé- asintió el Sr. Cieres- pero en esta situación para mí es un lastre que me impediría actuar como lo requieran las circunstancias. Preferiría que la llevases tú, ya que así estaría seguro de que sigue a salvo, pero si es necesario, me desharé de ella
- Está bien- aceptó Irei cogiéndola al ver que el Sr. Cieres estaba realmente dispuesto a abandonarla antes que seguir llevándola
- Gracias- le dijo el Sr. Cieres volviendo a sus mantas y comenzando a recoger
Irei lo miró un momento y luego se la colgó al cuello negando con la cabeza: lo que le faltaba, una responsabilidad más. En ese momento comenzó a dolerle la cabeza, pero ignoró el dolor y se centró en prepararlo todo para salir. Sin embargo dos horas después el dolor de cabeza había aumentado y seguía sin haber señales de Lister y aquello comenzó a preocuparle
- Seguiremos por ahí- dijo el Sr. Cieres señalando un desvió del camino principal que subía más alto en la montaña
- ¿Estáis seguro?-preguntó Brelas mirando con desconfianza el camino
- Nos ahorrará al menos cuatro horas de viaje y nos será más sencillo saber si alguien nos sigue que si vamos por el camino normal- replicó el Sr. Cieres
- En tal caso adelante- asintió Brelas y todos cogieron aquel desvío
Irei iba en medio llevando a Bel, que parecía no estar en absoluto preocupado por la desaparición de su dueño y de nuevo Irei se preguntó si aquel caballo y el demonio que había visto en Farindar sería el mismo, pero si lo era, ¿por qué no sentía nada? Si fuese un demonio, aunque hubiese cambiado de forma, él debería sentirlo, pero con Bel no sentía absolutamente nada, como si fuese un caballo normal, sólo le ponía algo nervioso, nada más

Enero 8th, 2008

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Si no es asi, aqui estamos un dia mas despues de que ayer Irei les contase a los demas lo que ha visto en Nierad y el Sr. Cieres haya decidido darle la llave, algo extraño si pensamos que Irei es uno de los dos unicos hechiceros que quedan. Y mientras Irei decide si coge la llave o sigue rechazandola, sigamos un poco mas
Adelante:

- Lo que me preocupa es que haya llegado hasta la cámara de Nierad, ya que si suponemos que ya ha estado en Zastrik, ¿y si cuando estuvo allí consiguió abrir la cámara? Puede ser que capturaran al Sr. Guilaer o que lo mataran y que hayan conseguido abrir la cámara de Zastrik. Y aún en el caso de que no lo supieran cuando se fueron, pueden comprobar si hay otra cámara igual en Zastrik, ¿y qué pasaría si consiguen abrirla?- preguntó Brelas
- Eso no sería nada bueno- contestó Lister- de hecho no sé que es peor, si que se hagan con el poder de los libros o que se hagan con el poder de los oráculos.
- ¿Y no hay manera de hacer que no entren?- preguntó Fridar
- Por ahora en la cámara de Nierad no van a poder entrar y en cuanto a la cámara de Zastrik, habrá que comprobarlo- dijo Lister cogiendo su capa- Volveré lo antes posible, vosotros cuidad de Irei por mí
- ¿Adónde vas?- le preguntó Irei
- A ver qué ha pasado- contestó internándose en la espesura pero Irei tuvo la clara sensación de que en realidad estaba desapareciendo
- Ya que estamos todos despiertos, creo que sería mejor que nos marchasemos. Si lo que dice Irei es cierto, no debemos permanecer aquí más tiempo del estrictamente necesario- dijo el Sr. Cieres
- ¿Consideráis sensato salir cuando aún no ha salido el sol?- preguntó Brelas
- Falta apenas una hora para que amanezca, mientras podemos desayunar y prepararlo todo para que en cuanto salga el sol ya estemos en marcha
- A mí me parece bien- asintió Irei comenzando a recoger sus cosas
- Entonces de acuerdo- aceptó Brelas dirigiéndose a sus mantas
- Toma- le dijo el Sr. Cieres a Irei y cuando este lo miró vio que le estaba tendiendo su llave
- ¿Me la dais?- le preguntó y el Sr. Cieres asintió- no creo que sea una buena idea- replicó- Después de todo me busca a mí, si me coge y además llevo esa llave, no habrá ninguna esperanza
- Si te coge, tengas esta llave o no, no habrá ninguna esperanza. Además, yo estoy aquí para protegerte, si tengo que preocuparme por la llave, no podré hacerlo correctamente
- Es cierto- se mostró de acuerdo Fridar- todo será más fácil si tenemos que proteger a una persona y no a dos.
- Pero si yo llevo la llave esa cosa sólo me buscará a mí- les recordó- Le facilitaremos el trabajo
- Tal vez, pero también facilitarás el nuestro- intervino Brelas- Ya que tal y como ha dicho Fridar siempre será más fácil proteger a una sola persona que a dos. Además, si te coge a ti ¿de qué nos sirve la llave? De todas maneras habremos perdido nuestra última esperanza, de manera de cógela y procura no perderla.
- Hablas como tu hermano- se quejó Irei mirando la llave pero sin estar dispuesto a cogerla

Enero 7th, 2008

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Si no es asi, aqui estamos un dia mas despues de bastante tiempo y es que las navidades siempre son una epoca ocupada. De manera que retomamos nuestra historia estrenando semana, mes y año habiendo dejado a Irei huyendo de Nierad atraves de una pared, de manera que veamos que ocurre
Adelante

Abrió los ojos y vio las estrellas. El campamento. Había sido un sueño, sólo un sueño, pero le había parecido tan real. Se tocó la frente y al hacerlo notó un dolor sordo por lo que se sentó con la mano en la frente
- ¿Qué te ocurre?- le preguntó Brelas que era el que estaba haciendo la guardia
- Nada- contestó Irei mirándolo
- ¿Cómo te has hecho eso?- le preguntó Brelas
- ¿Cómo me he hecho qué?- le preguntó Irei sin comprenderle
- Esa marca en la frente, ¿es que te has golpeado con algo?
- No…- comenzó pero se detuvo, en el sueño si que había chocado con algo: la pared. Y si lo de la pared había sido cierto, lo demás también- Sr. Cieres- lo llamó Irei- Sr. Cieres
- ¿Qué ocurre?- preguntó el Sr. Cieres sentándose
- Están intentado entrar en la cámara- contestó Irei acercándose a él- Wentalf quiere entrar en la cámara y ha mandado a alguien a por vos, a uno de vuestros soldados que está bajo su control
- ¿Qué?- preguntó el Sr. Cieres mirándolo sin comprender
- La profecía- repitió Irei- la criatura en la que se ha convertido está en Nierad y quiere entrar en la cámara, sabe lo que hay dentro, o al menos lo intuye y sabe que para lograrlo necesita la llave que vos lleváis, de manera que ha enviado a un soldado de Nierad que está bajo su influencia en vuestra búsqueda, seguramente a alguien más
- ¿Y cómo lo sabes?- le preguntó Fridar que junto con Lister se había despertado
- Porque lo he visto- contestó Irei volviéndose hacia él- He estado allí
- Creo que esto requiere una explicación- dijo Lister y él asintió y les contó el sueño que había tenido
- ¿Y no ha sido un sueño?- le preguntó Brelas
- Tal vez, pero desde luego no era un sueño normal- añadió señalándose la marca que tenía en la frente
- Tal vez te has hecho eso durmiendo- propuso Brelas
- No- intervino Fridar- yo estaba despierto y estoy seguro de que Irei no se golpeó con nada. No se movió hasta que no se despertó
- ¿Cuánto tiempo tardarán en abrir la cámara?- preguntó Lister
- Sin la llave es imposible abrirla- contestó el Sr. Cieres sacándola- con ella todo depende del tiempo que tarden en encontrar la cerradura
- Sus sirvientes no tardarán mucho en encontrarla, de hecho no se tendrán hasta que no lo hagan- añadió Lister- por lo tanto nuestra única esperanza es que no consigan esa llave

Diciembre 13th, 2007

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Si no es asi, aqui estamos un dia mas con Irei que sigue hablando con la profecia, de manera que sigamos un poco mas a ver si ya se acaba esta conversacion
Adelante

Escuchó como la sombra comenzaba a hablar en un idioma que no comprendía y del cual sólo entendió una palabra: Wentalf, que significaba sombra, y apenas acabó empezó a escuchar de nuevo aquellos tambores acompasados en su cabeza, de manera que aún sin verlo ya sabía lo que había al otro lado de la pared: aquella cueva, estaba seguro. Se intentó resistir aún con más fuerza a aquella atracción, pero no pudo, ya que como la vez anterior se empezó a sentir cansado, como si alguien se estuviese haciendo con su energía. Cerró los ojos y pensó en Lister con todas sus fuerzas para ver si así despertaba o al menos se daba cuenta de que estaba pasando algo y al sentir que alguien lo cogía, pensó que lo había conseguido y que Lister había ido a ayudarle, pero cuando se volvió vio que quien lo cogía no era Lister, si no un soldado de Nierad. Un soldado que él recordaba haber quemado aquella mañana
- Debes irte de aquí- le dijo el soldado tirando de él con fuerza y sujetándolo, sin embargo la fuerza de atracción era demasiado fuerte y apenas si podía sujetarlo e Irei empezó a temer que iban a acabar los dos dentro de aquella cueva cuando sintió que alguien más lo cogía y tiraba con fuerza
- Tienes que decirle al Sr. Cieres lo que está pasando- le dijo el segundo soldado que tiraba de él e Irei sintió como comenzaba a alejarse de la pared
- ¿Y vosotros?- le preguntó Irei
- No puede hacernos nada- replicó el primer soldado- Somos demasiados- e Irei sintió como varias manos más surgían de las paredes y lo alejaban cada vez más de la abertura
- Vosotros, malditos entrometidos- dijo la sombra al darse cuenta de lo que estaba pasando- Soltadle
- Este es nuestro castillo y tú no eres bien recibido- dijo Ephlim apareciendo de la nada delante de él
- El chico es mío- replicó la sombra e Irei sintió como si creciese
- No mientras nosotros estemos aquí- afirmó Ephlim con seguridad
- Vamos- dijo el primer soldado cuando ya se habían alejado lo suficiente de la pared- tenemos que salir de aquí
- ¿Pero cómo?- le preguntó Irei
- Por aquí- contestó el soldado dirigiéndose directamente a una pared e Irei estuvo seguro de que iba a chocar contra ella, tanto que cuando la atravesó casi creyó sentir el golpe

Diciembre 12th, 2007

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Si no es asi, aqui estamos un dia mas (con algo de retraso sobre nuestra hora normal) despues de que ayer irei fuera sorprendido por la profecia cuando estaba curioseando. ¿Mala suerte? ciertamente si, pero es que ya que estaba alli aproveche para escribir algo un poco mas interesante que “iban hacia…”, de manera que veamos que ocurre a continuacion
Adelante

- Tal vez mi amo consiga sacarte la verdad- dijo la sombra- Además, así cumpliría mi parte del trato, luego sólo tendría que buscar tu cuerpo vacío y usarlo
- ¿Quién es tu amo?- le preguntó intentando sacar algo en claro de la situación
- Ahora mismo lo verás- contestó la sombra concentrándose mientras sus esclavos se detenían en su labor y se volvían hacia él y al ver lo que pretendía, Irei comenzó a hacer un hechizo de protección, el más complejo que conocía
- Eso no te servirá de nada- replicó la sombra- Es demasiado fuerte para ti. Por fin voy a poder cumplir con mi parte, le pagaré a mi amo parte del precio por su ayuda y además obtendré un cuerpo, tu cuerpo
- No conseguirás mi cuerpo- le advirtió Irei- Antes Lister lo quemará
- Si puede- replicó la sombra mientras parte de la pared se venía abajo e Irei tuvo la misma sensación que en Farindar, pero mil veces más fuerte a pesar del hechizo de protección
- ¿Y por obtener una venganza has negociado con alguien así?- preguntó Irei negándose a mirar lo que había más allá de la pared. Sólo sabía que era un lugar frío, pero nada más y prefería seguir así
- Puede ser que para ti servir a un demonio durante los próximos diez mil años, no sea un buen trato, pero para nosotros sí. Ese tiempo no es nada comparado con la eternidad y a cambio hemos obtenido poder y lo que es más importante, libertad
- ¿Y has confiado en la palabra de un demonio?- le preguntó Irei- Te engañará, seguro, y esos diez mil años se duplicarán, se triplicarán hasta que estés atado a él de por vida.
- No nos importa
- ¿Y hacer lo que os mande un demonio tampoco?- les preguntó Irei- Entre vosotros hay hechiceros oscuros, pero también hay hechiceros blancos, ¿acaso esos están de acuerdo en matar a personas inocentes a cambio de obtener una venganza?
- Nosotros éramos inocentes y eso no los detuvo
- ¿Y el que la gente normal lo hiciese mal os da derecho a cometer los mismos errores?- le preguntó Irei- ¿Ese mal justifica todo el mal que vosotros estáis causando? ¿Todo el mal que vais a causar?
- Basta- exigió la sombra- Esas razones, díselas al amo- dijo haciendo un gesto e Irei sintió una fuerza que lo atraía hacia el agujero
Irei intentó resistirse con todas sus fuerzas a aquella atracción, pero era inútil, era demasiado fuerte y él no tenía nada a lo que agarrarse. Ojalá se despertase como si aquello fuese una pesadilla, pero sabía que eso no iba a pasar. No se despertaría, al menos no antes de que entrase y una vez allí, el amo de la sombra no le dejaría escapar.

Diciembre 11th, 2007

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Si no es asi, aqui estamos un dia mas despues de que ayer Irei “volviese” a Nierad y viese lo que esta pasando y lo que esta haciendo la profecia y es que…. de acuerdo, sentia curiosidad, de manera que escribi ese trozo. No es que sea una razon profunda, pero si valida ¿no? Pero sigamos
Adelante

- Lo sé- asintió la sombra- y por eso te agradezco tu ayuda, si no nos llegas a indicar esa entrada, hubiésemos tardado mucho más
- Sí, ¿verdad?- preguntó el hombre- Y así todo el mundo sabrá de su incompetencia y lo echarán de aquí
- Y tú serás recompensado- asintió la sombra- pero para eso antes debemos entrar ahí, ya que ¿qué mayor vergüenza puede haber para ese Sr. Cieres que el que saqueen la cámara de Nierad?
- Si- asintió el hombre- Cuando el Sr. Tarli se enteré, lo destituirá
- Y te pondrá a ti como muestra de agradecimiento por haber desenmascarado a semejante impostor. Pero para eso debes decirme como abrirla
- La llave- repitió el hombre ansioso- El Sr. Cieres siempre la llevaba colgada de su cuello, es el símbolo de que se gobierna en Nierad, si la tuviese, si estuviese en mi poder…
- Una vez que abra la cámara, la llave será tuya- le aseguró la sombra- pero para eso antes hemos de encontrarla
- Déjame que vaya a buscarla- le pidió el hombre cada vez más excitado- yo lo buscaré y te la traeré, la arrancaré de su cuello después de matarlo
- Está bien- asintió la sombra- ve y búscalo
- Sí- asintió el hombre subiendo por las escaleras
- Y vosotros- les dijo a los otros que estaban allí- seguid buscando, para cuando me traíga la llave, quiero saber donde está la cerradura
Las personas que estaban allí empezaron de nuevo a examinar la puerta palmo a palmo mientras Irei se pegaba más a la pared. Tenía que advertir al Sr. Cieres de lo que estaba pasando, debían evitar que aquella sombra entrase en la cámara o sería un desastre. Debía volver
- Tú- dijo la sombra volviéndose hacia él al percibirlo- ¿Qué haces aquí?- le preguntó sorprendido- Da igual, me serás de ayuda- dijo alargando la mano para cogerlo, pero él se zafó- Tú debes saber donde está la cerradura, has estado dentro y no saldrás hasta que me lo digas- añadió e Irei vio como la sombra se extendía cubriendo el pasillo y las puertas
- No sé de qué estás hablando- contestó Irei
- Sé perfectamente que estuviste ahí dentro consultando los libros- replicó la sombra- por lo tanto lo pudiste ver
- No lo vi, cuando bajamos la puerta ya estaba abierta
- Mi amo me dio el poder de saber cuando alguien miente y tú mientes. Ni siquiera necesito el poder para saberlo.
- No sé como se abre la puerta- repitió