Bienvenido, si esta es la primera vez que entras en esta pagina, te recomiendo que vayas a la primera entrada para saber donde te has metido
Si no es asi, ayer acabamos con la primera parte de esta historia, ¿que no lo parece? Bueno, he de admitir que despues de leer toda esa parte, estas como al principio, o casi, pero todo eso era necesario para poner a los personajes en situacion y comenzar la historia, de manera que a partir de aqui empieza la historia de verdad y como me imagino que estareis impacientes por comenzar y ver lo que nos depara esta parte, continuemos un poco mas
Adelante
Recordaba el viaje, recordaba la sensación de movimiento y luego recordaba la sensación de calor al estar en una habitación, por lo que ahora deducía que había estado en Zastrik y lo siguiente que recordaba era estar dentro de un carro. Recordaba todo aquello, pero sabía que no había estado enfermo, tan sólo cansado, cada vez que abría los ojos se sentía como si acabase de irse a dormir después de varios días de insomnio, de manera que no tenía fuerzas nada más que para volverse a dormir. Pero aquella vez la sensación era distinta. Aún estaba cansado, pero no tanto como para no poder sobreponerse, de manera que se sentó en la cama y miró a su alrededor. Estaba de nuevo en su habitación de la academia y era por la mañana, tarde, tal vez las once, por lo que tenía la desagradable sensación de que en cualquier momento entraría uno de los encargados de pasillo para regañarle por haberse quedado dormido y tuvo que hacer un verdadero esfuerzo para no salir corriendo para ir a clase. Afortunadamente el hecho de no saber en qué día de la semana estaba y por lo tanto qué clase le correspondía ayudaba mucho a no hacerlo. Además tenía hambre, mucha, como si llevase varios días sin comer, cosa que según sus recuerdos era posible, pero no se atrevía a levantarse ya que no confiaba en sus piernas. Debía esperar a que viniese alguien. Aquel pensamiento le llevó a otro problema y era el hecho de estar allí después de haberse convertido en aprendiz. Aquello no iba a ser agradable, nada agradable
Se dejó caer de nuevo en la cama mientras cerraba los ojos. En ese momento no se sentía capaz de enfrentarse con nadie, mucho menos con una escuela entera, tenía demasiadas cosas en la cabeza y se sentía demasiado cansado para aquellas tonterías. Fai una ilusión, al recordarlo abrió los ojos y miró el techo. Aún recordaba la sensación de angustia de Fai cuando se había dado cuenta, ¿pero qué había ocurrido? No recordaba nada, no sabía lo que había sido de Fai ni de Clarce, tan sólo sabía que había querido ir a ayudarla, pero que Lister se lo había impedido. ¿Habría encontrado Lister una manera de impedir que Fai desapareciese? Lo dudaba, sobre todo porque tenía un extraño nudo en el estómago que le indicaba que había pasado algo malo, aunque no supiese de que se trataba. ¿Estaría Clarce allí también? En caso de ser así ¿lo mataría por lo que había hecho? Porque a pesar de todo seguían necesitándole para encontrar al hechicero que mencionaba la profecía. Pero una vez que lo encontrasen..