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Si no es asi, aqui estamos un dia mas mientras Irei sigue discutiendo con los demas la conveniencia de llevar el la llave de Nierad. Y dado que algun dia llegaran a un acuerdo, sigamos un poco mas
Adelante:
- Yo dejé mis deberes en Nierad por acompañarte para saldar una deuda que tenía contigo, y estoy dispuesto a saldarla a pesar de todo, de maneras que o coges la llave o me desharé de ella, con el consiguiente riesgo de que esa cosa la encuentre
- ¿Y por qué no la podéis llevar vos?- le preguntó Irei- Además, esa llave es muy importante, ha pasado de un encargado de Nierad al siguiente durante muchas generaciones, es casi un símbolo
- Lo sé- asintió el Sr. Cieres- pero en esta situación para mí es un lastre que me impediría actuar como lo requieran las circunstancias. Preferiría que la llevases tú, ya que así estaría seguro de que sigue a salvo, pero si es necesario, me desharé de ella
- Está bien- aceptó Irei cogiéndola al ver que el Sr. Cieres estaba realmente dispuesto a abandonarla antes que seguir llevándola
- Gracias- le dijo el Sr. Cieres volviendo a sus mantas y comenzando a recoger
Irei lo miró un momento y luego se la colgó al cuello negando con la cabeza: lo que le faltaba, una responsabilidad más. En ese momento comenzó a dolerle la cabeza, pero ignoró el dolor y se centró en prepararlo todo para salir. Sin embargo dos horas después el dolor de cabeza había aumentado y seguía sin haber señales de Lister y aquello comenzó a preocuparle
- Seguiremos por ahí- dijo el Sr. Cieres señalando un desvió del camino principal que subía más alto en la montaña
- ¿Estáis seguro?-preguntó Brelas mirando con desconfianza el camino
- Nos ahorrará al menos cuatro horas de viaje y nos será más sencillo saber si alguien nos sigue que si vamos por el camino normal- replicó el Sr. Cieres
- En tal caso adelante- asintió Brelas y todos cogieron aquel desvío
Irei iba en medio llevando a Bel, que parecía no estar en absoluto preocupado por la desaparición de su dueño y de nuevo Irei se preguntó si aquel caballo y el demonio que había visto en Farindar sería el mismo, pero si lo era, ¿por qué no sentía nada? Si fuese un demonio, aunque hubiese cambiado de forma, él debería sentirlo, pero con Bel no sentía absolutamente nada, como si fuese un caballo normal, sólo le ponía algo nervioso, nada más