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Si no es asi, aqui estamos un dia mas despues de que ayer Irei se mostrase fiel a su caracter y en cuanto descubrio que algo iba mal con Lister se preocupase por el por mas que deberia estar enfadado por haberse quedado sin permiso, ¿que que le ocurre a Lister ? Para saberlo, solo hay que seguir leyendo, de manera que
Adelante

- ¿Qué haces levantado?- le preguntó Sr. Cieres entrando en la habitación acompañado de Brelas, que tal y como había dicho Fridar, llevaba el brazo vendado
- Necesito mantas para Lister- contestó Irei
- ¿Qué le pasa?- le preguntó Brelas
- No lo sé- contestó Irei- sólo sé que está helado, como me ocurrió a mí durante aquel sueño en la posada- el Sr. Cieres y Brelas se miraron
- Pues entonces tenemos problemas- dijo el Sr. Cieres
- ¿Por qué?- le preguntó Irei volviéndose hacia ellos
- Hay algo que nos sigue- contestó Brelas- hace una hora que lo vieron los vigías y cada vez está más cerca. Y procede de Farindar
Al escuchar aquello Irei salió corriendo de la habitación hacia la cubierta. Esperaba que no fuese uno de los demonios de la isla, rezaba porque no lo fuese, ya que Lister no estaba en condiciones de hacerle frente y él podría hacer un escudo de protección, pero dado su estado no estaba seguro de poder mantenerlo demasiado tiempo y desde luego ni la tripulación ni sus compañeros podrían hacer nada. En caso de que fuese un demonio, la situación sería muy difícil.
Sintió como le echaban una manta por encima, pero él la ignoró intentando averiguar que era y al hacerlo sintió como se le secaba la boca. Era un demonio, no le cabía duda
- Tenemos problemas- murmuró Irei
- Es un demonio, ¿verdad?- preguntó Brelas y él asintió– Toma- le dijo dándole su amuleto- Tal vez con esto puedas averiguar que es
Por un momento Irei pensó en rechazar el ofrecimiento, ya que el hecho de identificar al demonio no iba a suponer ninguna diferencia, pero cambió de opinión y lo cogió ya que tal vez al verlo se le ocurriría algo
Se volvió hacía el demonio y lo observó a través del amuleto, pero aquello sólo sirvió para que fuese aún más consciente de su maldad y sintiese un leve mareo, aunque no muy fuerte, al parecer ya se estaba acostumbrando a estar con ese tipo de seres. Sin embargo lo que más le llamó la atención de aquel demonio era que podía ver una cadena que tenía enrollada alrededor del cuello y que llegaba hasta el barco perdiéndose bajo la cubierta

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