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Si no es asi, aqui estamos un dia mas despues de que ayer Lister consiguiese la respuesta de Irei, aunque no en el momento mas adecuado (_ _ UUUU) y descubriesemos que Farindar no era una isla cualquiera, al menos las plantas que habia alli no lo eran, pero sigamos que aun queda algo de explicacion sobre Farindar
Adelante
Irei lo ignoró mientras miraba la isla, un inmenso trozo de roca en medio del mar. Recordaba Farindar, de cuando había ido allí una vez a cuidar el bosque y lo recordaba como una isla con uno de los bosques más grandes y bonitos que había visto nunca ya que aquellos árboles eran mágicos por lo que sus hojas habían abarcado todos colores del arco iris. Recordaba que el viento en las hojas sonaba como una extraña música de flauta y que si uno se detenía podía escuchar conversaciones y risas traviesas. Mucha gente había ido a Farindar para ver aquel espectáculo, sin embargo para los hechiceros aquella isla era algo más que un regalo para los sentidos, ya que aquellos árboles se alimentaban de espíritus malignos, demonios que no habían podido ser devueltos a su mundo y que eran sujetados y debilitados por los árboles, por eso todo los hechiceros debían pasar un año de su vida en Farindar, para cuidar el bosque y aprender que si le pasaba alguna vez algo, ocurriría un desastre. Y el bosque había sido destruido, una cosa tan hermosa, algo tan fundamental, había sido destruido por unos locos. Tan sólo la suerte había impedido que aquellos seres saliesen de la isla, pero de haber ocurrido, ¿Qué habría pasado? Aquellos demonios libres y sin nadie que los pudiese controlar
- Lo han quemado todo- murmuró
- No es eso lo que te debe preocupar ahora- le dijo Lister devolviéndolo a la realidad- hay que pensar como llegar hasta la torre. En caso de que aún quieras seguir adelante, claro- añadió
- No me recuerdes que existe esa posibilidad- le pidió Irei dándole la espalda a la isla, pero aún así seguía sintiendo su devastación. De pronto se levantó aire procedente de la isla y sintió un escalofrío
- Tal vez deberías quedarte- le dijo Lister interponiéndose entre él y la isla
- Si me quedo aquí viéndola, cambiaré de parecer- murmuró Irei
- ¿Y eso sería tan malo?- le preguntó Lister
- Según lo plegadores sí. Si no, no nos hubiesen ayudado sin pedir nada a cambio
- Está bien- asintió Lister- como prefieras