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Si no es asi, aqui estamos un dia mas despues del laaaargo fragmento de ayer. Lo lamento, pero es que de nuevo no podia dejar solo un par de lineas sueltas, de manera que puse todo lo que faltaba para asi poder empezar hoy un nuevo capitulo, que ya es el 33. Y la verdad es que no me habia dado cuenta de todo lo que llevo ya puesto hasta que hoy no lo he visto. Ahora entiendo porque no hay nadie leyendo esta pagina, y es que cualquiera que llegue aqui por casualidad y vea todo lo que hay, seguro que cierra la pagina en ese instante…. Pero a pesar de esa realidad, yo voy a seguir con mi historia un poco mas, donde teniamos que Irei habia conseguido traer a Fridar despues de lo cual hace lo que yo llamo “una declaracion de principios” con la que se puede estar mas o menos de acuerdo, de hecho yo en el lugar de Irei no seria tan comprensivo, pero claro, si Irei fuese como yo no habria historia… Y ahora vayamos con el fragmente de hoy, un poco mas corto de lo normal (creo…. _ _ UUUU)
Adelante
- Ya está curado- dijo el médico tenso- ¿puedo marcharme?
- Claro- asintió Irei abriendo la puerta- y muchas gracias
El médico salió sin decir nada y él cerró la puerta suspirando. Aquello era muy difícil, sería tan fácil dejar de luchar y responder a ese tipo de comportamientos…
- ¿Estará recuperado para mañana?- preguntó Brelas mirando a Fridar
- Esté como esté no podremos dejarlo aquí, tendrá que hacer el viaje con nosotros- contestó Lister
- Eso es cierto- asintió el Sr. Cieres- si lo dejamos aquí cuando regresemos lo habrán matado, aún cuando el Sr. Abhrem quisiese evitarlo, no podría hacer nada
- Entonces creo que me toca a mí- dijo Irei acercándose a la cama
- ¿Qué vas a hacer?- le preguntó el Sr. Cieres
- Ayudarle a sanar- contestó Irei mirándolo- Yo tengo poder de curación, no era mucho, pero espero que eso le sirva
- No sé si es buenas idea- intervino Lister- ya sabes que usar ese poder debilita mucho, demasiado
- Por eso no lo usaría si quedase otra opción, pero no es así. Fridar no puede viajar en el estado en el que está, lo sabes, pero si yo le ayudo ahora y pasa el resto de la noche descansando, tal vez tengamos suerte
- Está bien- asintió Lister- pero ten cuidado, no quiero llevar dos enfermos en este viaje
- No te preocupes- replicó Irei mientras se sentaba en el borde de la cama y le cogía la mano a Fridar
Recordaba la primera vez que había visto hacer eso. Ella tendría unos seis o siete años y uno de los niños del pueblo se había caído desde lo alto del árbol en el que estaba jugando. Todo el mundo lo daba por perdido ya que después de curarle, no se había podido hacer nada, ella pensó que iba a morir y aquel pensamiento le había dado miedo ya que había tomado conciencia de que algún día ella también moriría y que no sería necesariamente cuando fuese mayor, si no que al estar viva podía morir en cualquier momento. Era algo que siempre había sabido, pero fue en ese momento cuando tomó realmente conciencia de aquello