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Si no es asi hoy inaguramos capitulo y tramo de la historia sabiendo quienes son los dos protagonistas principales, (o tal vez deberia decir los cuatro _ _ UUU) y despues de comprobar que Beldok no ha perdido su capacidad y sigue pudiendo dejar dormido a Irei cuando quiere, pero veamos que pasa a continuacion
Adelante
Abrió los ojos y miró a su alrededor. Estaba en la cama, apretando la esfera en la mano y en la ventana podía ver a Lister durmiendo tranquilamente. Se sentó en la cama y se restregó la cara hasta que al recordar lo que había pasado se quedó mirando a Lister, ¿de verdad era él? ¿De verdad se trataba de Beldok? Pero entonces ¿por qué no había visto en él los síntomas del cambio? Si hubiese cambiado, se habría dado cuenta, estaba seguro. Se levantó y se acercó a él
- No deberías levantarte- le dijo Lister sin abrir los ojos- Aún no estás recuperado
- ¿De verdad eres Beldok?- le preguntó y Lister abrió los ojos y lo miró
- Pensaba que querías que llegase- contestó- al menos no hacías más que preguntarme dónde estaba y cuándo iba a venir
- ¿Y por qué no me dijiste que ya estabas aquí?- le preguntó
- Porque no quería problemas- contestó Lister encogiéndose de hombros mientras se sentaba bien
- Pero es imposible- murmuró Irei
- ¿Por qué?- le preguntó Lister mirándolo con curiosidad
- Porque no has tenido ninguno de los síntomas del cambio
- Claro que los tuve- replicó Lister- en su momento los tuve
- Pero tú no debías recordar quien eras hasta que no lo hiciese yo
- Eso querían los miembros del consejo, pero yo no pensaba esperar a que todo esto comenzase y arriesgarme a haberme convertido en un patético idiota que tuviese que abandonar su rutinaria vida para ir a salvarte. No, demasiado riesgo el que desarrollase una personalidad tranquila. ¿Te lo imaginas? Podría haber sido un campesino que un día se pone enfermo y cuando despierta recuerda que tiene que salvar a alguien y se plantea si de verdad puede partir con la cosecha tan cerca, está en juego el futuro del país, es cierto, pero si se va ¿quién dará de comer a sus pobres hijitos? No, gracias. Ese tipo de cosas nada más que de pensarlas me producen pesadillas
- ¿Entonces siempre has sabido quien eras?
- No, tan sólo desde la primera vez que te vi- contestó Lister
- En la academia no estuviste enfermo ni una sola vez
- Cierto- asintió- pero es que yo te vi antes de entrar en la academia, de hecho entré allí porque te vi y al recordar quien era y qué era lo que tenía que hacer, no tuve más remedio que ingresar para mantenerte vigilado. Ese condenado hechizo- murmuró más para sí que para Irei- nunca pensé que pudiese funcionar tan bien
- ¿Y por qué no me dijiste quién eras?
- Porque tú no recordabas tu pasado
- ¿Y cuando lo recordé?
- Porque sabía que iba a tener problemas- contestó Lister- ¿Qué quieres que te diga? En el pasado hice cosas que no me hacen muy popular y no quería que los demás miembros del grupo se pasasen más tiempo preocupados por mí que por los que realmente podrían atacarte. De hecho estaba dispuesto a no desvelar quien era, pero nuestro querido Sr. Cieres y su libro me han obligado a cambiar de planes