Bienvenido, si es la primera vez que entras te recomiendo que vayas a la primera entrada para saber donde te has metido
Si no es asi aqui estamos un dia mas despues de que el viernes Irei estuviese a punto de explicarle al Sr. Cieres lo de sus sensaciones (tambien admito opiniones sobre porque al Sr. Cieres le iba a contestar mientras que con Lister nunca lo hace ^^) y poco mas de manera que sigamos hoy un poco mas
Adelante
Estaba sentado en medio de la nada perdido en sus pensamientos cuando sintió a alguien más allí y al mirar a la derecha vio a Beldok observándole
- ¿Es cierto?- le preguntó Irei- ¿Es verdad que yo soy ese hechicero?
- Responder a eso es un poco complicado
- Tan sólo tienes que decir sí, si lo soy y no, si no lo soy. A mí no me parece tan difícil
- Lo cual demuestra que aún no has comprendido nada- rezongó Beldok
- ¿Dónde está ella?
- ¿Quién?
- La mujer que hay dentro de mí- contestó
- En estos momentos está descansando- contestó Beldok
- ¿Sabe que tú estás aquí?
- Imagino que sí, después de todo no tengo ninguna razón para ocultárselo. Claro que tampoco tengo por qué decirle lo que hago- añadió
- Me gustaría que me dieses una respuesta clara alguna vez- le dijo Irei
- Cuando llegue el momento lo sabrás todo, pero por lo menos ahora mismo ya has conseguido una pieza más del rompecabezas. Por cierto, ya está amaneciendo, de manera que yo en tu lugar me despertaría
- ¿Amaneciendo?- preguntó
- Exactamente- asintió el Sr. Cieres y al abrir los ojos lo vio delante de él, demasiado cerca para su gusto
- Ahora si que me voy a poner celoso- dijo Lister mientras se sentaba- Por cierto, buenos días
- Buenos días- contestó él sentándose también
- No soy el que duerme siempre al lado de Irei- dijo el Sr. Cieres a Lister marchándose
- No soy yo el que duerme al lado de Irei- lo imitó Lister- Pues no será porque no te apetece, maldito…
- ¿De qué estás hablando?- le preguntó Irei volviéndose hacía él
- De nada- contestó Lister
Irei negó con la cabeza mientras se levantaba. Habían salido de Medjar hacía cuatro días y por ahora el viaje hacia Nierad transcurría sin incidentes y aquello era un alivio para él ya que había estado seguro de que en cuanto se alejasen de Medjar, saldrían en su persecución la mitad del castillo para matarlo. Y cuanto más se acercaban a Nierad más seguro se sentía ya que menos probabilidades había de que los soldados de Medjar lo hubiesen seguido hasta allí
- ¿Cuánto falta para que lleguemos a Nierad?- le preguntó Lister al Sr. Cieres
- Dos o tres días- contestó el Sr. Cieres- depende de…- en ese momento se escuchó un grito- ¿Qué ha pasado?- preguntó el Sr. Cieres a un hombre que llegaba en ese momento corriendo
- Es ese maldito caballo- dijo el hombre- Le ha dado una coz a Guier y le ha partido el brazo, estamos intentando dominar al caballo, pero no podemos
- ¿Bel?- preguntó Irei mientras se volvía hacia Lister
- Tan sólo espero que no hayan hecho daño a mi caballo- murmuró Lister mientras pasaba a su lado