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Si no es asi hoy seguimos con nuestra historia despues de que ayer se aclarase lo que habia querido decir Lister con su frase de hace dos dias (yo ya adverti que estas cosas no se me dan bien _ _ UUU). En fin, corramos un tupido velo y continuemos para ver que encontramos en la camara de Medjar, de manera que sin mas

Adelante

- He vuelto a ganar- dijo Lister y los otros soldados con los que estaba jugando a las cartas se quejaron de su suerte mientras tiraban las cartas sobre el suelo
- No puede ser que alguien tenga tanta suerte- se quejó uno
- ¿Crees que hago trampas?- le preguntó Lister interesado mientras cogía el dinero
- Basta- intervino el Sr. Cieres- se supone que hacéis eso para entreteneros, no para mataros, de manera que a partir de ahora, si queréis jugar, nada de apostar dinero
- ¿Pero entonces dónde está la diversión?- le preguntó Lister
- Estar muerto es menos divertido aún- replicó el Sr. Cieres
- Eso es cierto- admitió Lister mientras cogía las cartas y comenzaba a barajarlas con una soltura envidiable
- ¿Has encontrado algo interesante?- le preguntó el Sr. Cieres a Irei
- Nada- negó Irei volviéndose y lo encontró apoyado contra la pared mientras miraba lo que él hacía por encima de su hombro.
Llevaba las últimas tres horas en la misma postura. Ya se había ido el Sr. Abhrem a pesar de lo ansioso que parecía al principio argumentando que tenía cosas que hacer y con él la mitad de sus hombres y cuanto más tiempo pasaba menos curiosos había. A veces se iban y volvían, pero él procuraba ignorar aquel movimiento de gente, aunque no entendía como habían conseguido llegar hasta allí ya que dudaba que el Sr. Abhrem los dejase pasar por su habitación, y se centraba en los artilugios. A pesar de todo el tiempo que estaba tardando en encontrar algo que pudiese ayudarlos no lo lamentaba, de hecho le hubiese gustado tener más tiempo para activarlos todos y ver como funcionaban. Desgraciadamente tenía otras prioridades y la investigación era algo en lo que no podía perder el tiempo
- Si estás cansado, puedes dejarlo- le indicó el Sr. Cieres
- No estoy cansado- aseguró él mientras cogía un nuevo artilugio.
Este servía para predecir el tiempo que iba a hacer, averiguó después de leer el hechizo, cosa muy útil para navegar. Casi todos eran cosas así, artilugios para predecir el clima o las corrientes marinas, algunos eran para controlarlas, aunque requerían un nivel de hechicería muy alto y unos pocos, los menos estaban relacionadas con otras utilidades, por ejemplo había encontrado un artilugio que servía para crear pequeños animalitos que usar como mascotas. Sin duda un capricho para alguien que había sido encontrado en un barco mientras iba camino de su destino
Cogió otro que también servía para predecir el clima y lo leyó distraídamente y vio como la esfera que era aquel aparato se iluminaba y comenzaban a formarse nubes y bruma que lentamente fueron dispersadas por un sol radiante mientras abajo aparecía una fecha que correspondía al día siguiente
- Mañana hará buen tiempo- dijo mientras lo dejaba a un lado y cogía otro.
Todos los artilugios que había activado decían lo mismo, tan sólo unos pocos predecían lluvia, de manera que él supuso que estos últimos funcionaban mal por alguna razón. Tal vez no estaban bien construidos o la falta de uso los había deteriorado, o quizás estaban mal hechos a propósito, como venganza de algún hechicero a un capitán. Las posibilidades eran infinitas para explicar aquel hecho

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