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Si no es asi, aqui estamos un dia mas estrenando nuevo mes y nuevo capitulo a la vez despues de que ayer Irei consiguiese salir ileso de la entrevista. La verdad es que si se piensa friamente, en cuanto se hundio el barco los soldados que estaban alli deberian haber matado a Irei sin pensarlo, eso lo se, y aunque podria decir que el Sr. Tarli habia dado ordenes expresas de que nadie tocase a Irei, ya que es el unico que tiene alguna posibilidad de encontrar al hechicero al ser el unico que sabe leer, lo cierto es que dado que si lo hubiesen matado, me hubiese quedado sin historia, lo saque sin mas de la situacion. Es que aun falta bastante y hay muchas cuestiones a las que contestar…. ( _ _ UUUU)
y dado que para eso es necesario seguir, continuemos un poco mas a ver que es lo que nos espera hoy, con un fragmento un tanto largo, pero es que no habia manera de cortarlo, asi que como siempre
Adelante
- ¿Sí?- preguntó Lister abriendo la puerta con una inconsciencia envidiable. Cualquiera diría que fuera no había un castillo entero esperando la ocasión para entrar
- He venido para deciros que ya hemos seleccionado la escolta. Ellos pasarán la noche fuera- dijo señalando a unos chicos que por sus uniformes debían ser de Nierad e Irei se alegró de ello. Al menos esos chicos obedecerían las órdenes y sería más difícil que lo atacasen que si se tratase de soldados de Medjar- Yo dentro- añadió
- ¿Dentro?- preguntó Lister sin apartarse- Aquí sólo hay dos camas
- No importa- replicó el Sr. Cieres apartándolo para entrar- No he venido aquí para dormir. Por cierto, la próxima vez no abras la puerta con tanta ligereza, nunca se sabe lo que puede haber detrás de ella
- Sí, Sr. Cieres- contestó Lister mientras ponía los ojos en blanco. Aquellos dos no se iban a llevar bien, pensó Irei, estaba seguro de eso
- ¿Ha ocurrido algo?- le preguntó a Irei
- No- contestó Irei- he estado durmiendo hasta ahora
- ¿Has estado durmiendo?- le preguntó el Sr. Cieres sorprendido mientras se sentaba en la única silla de la habitación
- Últimamente Irei tiene más que ver con un lirón que con una persona- explicó Lister sentándose en la ventana
- Ya veo- asintió el Sr. Cieres mirándolo y él apartó la vista incómodo.
Se sentía como un niño delante de un adulto y aquella sensación le resultaba extrañamente desagradable. Además, el Sr. Cieres le miraba de una manera que le hacía pensar que sabía lo que estaba pensando y aquello no le gustaba, se sentía en una terrible desventaja frente a él, no le extrañaba que con su edad ya fuese director del centro de perfeccionamiento más reputado
- He hablado con el Sr. Abhrem y lo he convencido de que hable con los hombres para tranquilizarlos, por eso he tardado tanto en venir- explicó mientras se quitaba los guantes y los colocaba en la mesa- Me alegro de que no haya pasado nada, pero es que a pesar del riesgo consideré más prudente que el Sr. Abhrem hablase antes con ellos. Después de todo mis hombres pueden hacerse cargo de un pequeño grupo, pero no de todo el castillo
- No os preocupéis, me tenéis a mí- intervino Lister
- Pensaba que tú no me ibas a ayudar si se trataba de más de tres- le recordó Irei
- Yo no- admitió Lister- pero es que tengo un as guardado en la manga- le explicó
- Tú siempre tienes un as guardado en la manga- murmuró Irei
- ¿Siempre estáis discutiendo?- les preguntó el Sr. Cieres
- ¿Perdón?- le preguntó Irei
- Es que había oído que siempre os estabais peleando, y por lo que veo es cierto
- No nos peleamos, simplemente tenemos visiones diferentes de algunas cosas- explicó Lister- pero es que la vida sería muy aburrido si Irei pensase exactamente lo mismo que yo
- ¿Y si fueses tú el que pensases lo mismo que Irei?- le preguntó el Sr. Cieres
- Desde luego que no. Yo soy el que tiene razón.
- Luego los rumores eran ciertos también sobre eso- asintió el Sr. Cieres
- ¿Sobre qué?- le preguntó Lister suspicaz
- En que eres… veamos… ¿cómo lo diría? Que….
- Se quiere mucho a sí mismo- concluyó Irei por él
- Si, eso, muchas gracias. Que te quieres mucho a ti mismo
- Desde luego que si. Sin embargo en vuestro caso los rumores son erróneos, ya que siempre había escuchado que erais una persona muy tranquila que nunca se metía en nada y sin embargo ahora descubro que habéis estado investigando
- Yo me informo sobre lo que me interesa e Irei me interesa y por ende todo lo que le rodea
- ¿Y puede preguntaros por qué os interesa Irei?- le preguntó Lister
- Digamos que tengo esperanzas- contestó el Sr. Cieres crípticamente, cosa que no sorprendió a Irei en absoluto. Últimamente todo lo que oía carecía de sentido para él, de manera que lo que le hubiese sorprendido sería que alguien dijese algo que pudiese entender– me han dicho que has aprendido algunos hechizos- prosiguió después de unos minutos de silencio- ¿Podrías enseñármelos?
Irei se volvió hacía Lister y este se encogió de hombros de manera que asintió
- Son sólo juegos- le explicó
- ¿Por qué le has pedido permiso a él?- le preguntó el Sr. Cieres
- ¿Permiso? No, no le he pedido permiso- explicó Irei- tan sólo le he pedido opinión. No todo el mundo reacciona bien ante estas cosas y mi situación ya es bastante difícil para complicarla con un estúpido juego
- Comprendo- asintió el Sr. Cieres- pero no te preocupes, no me asustaré ni saldré de aquí buscando a los jueces para que te juzguen y te condenen, no soy tan fácilmente impresionable